En el entorno laboral, la violencia psicológica o moral puede manifestarse de diversas formas, creando un ambiente tóxico que afecta no solo la productividad, sino también la salud emocional de los trabajadores. El acoso laboral, conocido también como mobbing, es un fenómeno que lamentablemente sigue siendo prevalente en muchos lugares de trabajo.

En este artículo, nos adentraremos en los distintos tipos de acoso laboral que pueden surgir en una organización. Desde el acoso verbal hasta el acoso sexual, cada forma de hostigamiento tiene sus propias características y consecuencias devastadoras para las víctimas.

Exploraremos cómo identificar estos comportamientos, su impacto en el bienestar de los empleados y las medidas preventivas que pueden implementarse para crear entornos laborales seguros y respetuosos para todos los colaboradores.

A continuación, exploramos distintos tipos de esta problemática con el fin de prevenir e identificar estas situaciones.

Acoso dependiendo de la relación entre afectados

El acoso laboral, también conocido como mobbing, puede tomar varias formas dependiendo de la relación entre el agresor y la víctima.

Acoso entre Iguales u Horizontal

Cuando el agresor y la víctima ocupan el mismo nivel jerárquico dentro de una organización, estamos frente al acoso horizontal. Compañeros de trabajo se convierten en verdugos que ejercen humillaciones, provocando un impacto psicológico negativo en la víctima. Estas actitudes pueden ser consecuencia de conflictos personales, pero también pueden derivar de la búsqueda de dominación sobre los más débiles o por situaciones de ociosidad laboral.

Acoso Vertical

El acoso vertical ocurre entre diferentes niveles jerárquicos y se presenta de dos maneras:

  • Ascendente: Aquí, el empleado es atacado por subordinados.
  • Descendente, o bossing: El acosado es atacada por sus superiores.

Cada uno ejerce presión psicológica y estrés que afectan la dignidad y salud mental de la persona que lo sufre.

Mobbing con Intenciones Específicas

Acoso Estratégico

El acoso estratégico en una empresa es una forma específica de acoso laboral en la que se busca desestabilizar a un empleado con el objetivo de forzar su salida de la organización. Este tipo de hostigamiento suele estar diseñado como parte de una estrategia más amplia, donde se utilizan conductas hostiles y presiones constantes para afectar la estabilidad emocional y laboral del trabajador acosado.

El acoso estratégico puede manifestarse a través de sobrecargas de trabajo injustificadas, asignación de tareas imposibles de cumplir, exclusiones deliberadas, críticas constantes e infundadas, entre otras acciones destinadas a crear un ambiente adverso para el empleado.

Esta forma de acoso suele tener como objetivo que el empleado se vea presionado a dejar el puesto sin reclamar beneficios o indemnizaciones, reduciendo costes para la empresa.

Acoso en la Gestión

Es un tipo específico de acoso laboral donde los superiores jerárquicos ejercen presión, hostigamiento o comportamientos abusivos hacia un empleado subordinado. Este tipo de acoso se caracteriza por situaciones en las que los directivos utilizan su posición de autoridad para intimidar, humillar o desestabilizar psicológicamente a un colaborador.

El mobbing de dirección en gestión puede manifestarse a través de conductas como asignar tareas imposibles de cumplir, criticar constantemente sin fundamentos válidos, ignorar al empleado en reuniones importantes, establecer plazos irrealistas o dar instrucciones contradictorias de forma intencionada. Estas acciones buscan minar la confianza y la autoestima del trabajador acosado, generando un ambiente laboral tóxico y perjudicial.

Ejecutado desde la dirección de una empresa, este mobbing muchas veces tiene como objetivo deshacerse de empleados que no acatan órdenes o no satisfacen expectativas. Lo que se busca es elevar la productividad introduciendo el temor como mecanismo de control.

Tipos de Acoso Laboral

Acoso Disciplinario

El acoso disciplinario es una forma de acoso laboral que se caracteriza por ejercer presión sobre un empleado con el objetivo de que se comporte de una manera específica, a menudo mediante la imposición de medidas disciplinarias injustificadas o desproporcionadas. Este tipo de acoso puede implicar la utilización de sanciones disciplinarias de forma abusiva para intimidar, controlar o castigar al trabajador afectado, generando un ambiente laboral hostil e inseguro.

Este tipo de acoso puede manifestarse a través de acciones como imponer tareas irrazonables, aplicar represalias injustas, utilizar palabras injuriosas o ultrajantes relacionadas con la persona acosada, su género, raza u origen familiar, entre otras conductas que buscan infundir miedo y control sobre el empleado.

El objetivo de este tipo de acoso laboral es moldear el comportamiento de los empleados, el mobbing disciplinario castiga a los que no siguen las normas, sirviendo también como advertencia ejemplarizante para todo el personal. Es una táctica habitual contra individuos con altos índices de ausencia o aquellos que desafían la autoridad.

Mobbing Perverso

Esta modalidad de acoso no tiene causas directas relacionadas con el desempeño laboral; es un acoso gratuitamente cruel, con el objetivo de causar sufrimiento por sufrimiento mismo. Representa una de las prácticas más dañinas porque las agresiones permanecen mientras las partes inmiscuidas sigan formando parte de la empresa.

Reconocer y actuar frente a estas situaciones es fundamental para crear ambientes de trabajo saludables y libres de violencia. En manos de todos está el contribuir a erradicar el acoso laboral en cada una de sus expresiones.

Según la forma en la que se realiza

Según la forma en la que se ejecuta el acoso laboral encontramos los siguientes tipos:

Acoso Discriminatorio

El acoso discriminatorio sucede en situaciones donde se discrimina a un individuo por motivos como género, raza, orientación sexual, religión, entre otros.

Intimidación

El acoso mediante intimidación sucede a través de comportamientos intimidatorios que buscan crear miedo o inseguridad en la víctima, afectando su desempeño laboral y su bienestar psicológico.

Acoso Físico

El acoso físico, incluye agresiones físicas, golpes, empujones o cualquier forma de contacto no deseado que cause daño físico a la persona acosada.

Acoso Online

También conocido como ciberacoso, se refiere al hostigamiento a través de medios electrónicos como correos electrónicos, mensajes instantáneos o redes sociales.

Acoso Sexual

Al acoso sexual en el trabajos abarca todo tipo de conductas de naturaleza sexual no deseadas que crean un ambiente hostil para la persona afectada.

Estos son solo algunos ejemplos de la variedad de formas que puede tomar el acoso laboral y cómo puede impactar negativamente en la vida de los trabajadores. Es fundamental reconocer estas conductas, prevenirlas y crear entornos laborales seguros.

Cómo prevenir los diferentes Tipos de Acoso Laboral

Para prevenir los diferentes tipos de acoso laboral, es fundamental implementar medidas y estrategias efectivas que fomenten un ambiente de trabajo seguro y respetuoso para todos los empleados.

Algunas acciones que pueden ayudar a prevenir el acoso laboral incluyen:

  • Establecer una Política de Tolerancia Cero: Contar con una política clara y firme que prohíba cualquier forma de acoso en el lugar de trabajo es esencial. Todos los empleados deben ser conscientes de las consecuencias de participar en comportamientos acosadores.

  • Promover una Cultura de Respeto: Fomentar un entorno donde la diversidad, la inclusión y el respeto mutuo sean valores fundamentales puede contribuir a prevenir situaciones de acoso discriminatorio.

  • Capacitación y Sensibilización: Brindar formación a los empleados sobre qué constituye el acoso laboral, cómo reconocerlo y cómo actuar en caso de presenciar o ser víctima de acoso es clave para prevenir estas situaciones.

  • Establecer Canales de Denuncia Confidenciales: Facilitar mecanismos seguros y confidenciales para que los empleados puedan denunciar casos de acoso sin temor a represalias.

  • Implementar Procedimientos de Actuación: Contar con protocolos claros y eficaces para investigar, abordar y resolver denuncias de acoso laboral de manera justa y rápida.

Al priorizar la prevención del acoso laboral y crear un entorno laboral donde se promueva el respeto, la igualdad y la seguridad de todos los colaboradores, las organizaciones pueden contribuir significativamente a erradicar estas conductas dañinas.